domingo, 20 de junio de 2021

Scorza

La primera deportación a los 18 años, no es propiamente política pero desde México pública en la prnesa GOOD BYE MR. HAYA, dedicado a los marxistas y revolucionarios socialistas a quienes el APRA acaba de traicionar.

La década del 60 es de una intensa agitación campesina. Son los tiempos de la recuperación de tierras por los campesinos del Cuzco y Cerro de Pasco. Hugo Blanco y Genaro Ledesma respectivamente eran cabezas del movimiento. Scorza era conocido como poeta, no como novelista y consideran que puede ayudar en el trabajo de difusión. Según recuerda Ledesma “Scorza está un buen tiempo en Cerro de Pasco; él participa en las marchas de los campesinos, en la marcha de los mineros por la ciudad; va interesándose enormemente por los sucesos”.

El archivo documental que forma en esos años es el núcleo de lo que ocho años más tarde se convirtió en su pentalogía, La Guerra Silenciosa, como el mismo autor repetía tiempo después incansablemente en las entrevistas que le realizaban los medios de comunicación europeos. Pero también es en base a esta experiencia que se involucra de manera más directa aún a la política partidaria cuando, junto con Blanco y Ledesma, forma el FOCEP (Frente Obrero, Campesino, Estudiantil y Popular) que participa en las elecciones a la Asamblea Constituyente de 1979. "con él FOCEP entra hoy el Perú profundo, el Perú agrario, el Perú desconocido: justamente, el Perú de mis libros" diría en sus memorias.

 

Perú es el tercer país sudameticano con mayor extensión ¿y la población?

Ver las tres regiones (entrevista) la sierra, la costa y la Amazonía 

1928-83

Las novelastranscurren una altiplacinice de más de 4 mil metros, llamada Pampa. Pertenece pues a la Sierra Negra, más baja que la Blanca, rumbo a la costa.

"La estrucura prehispánica determina la historia colonial" No fue una ocupación extractiva fundametalmente. La burguesía criolla continúa esa política

Las comunidades continúan en la república la lucha colonial (en México la Reforma crea una decisica laguna en ese sentido

 

Manuel Scorza (1928-1983) dejó sin desmentir afirmaciones erróneas sobre su biografía, a menudo atribuidas por sus entrevistadores y críticos, e incluso contribuyó de forma destacada a la confusión informativa alrededor de su persona. A lo largo de su trayectoria Scorza prefirió siempre acentuar sus orígenes familiares indígenas, aunque naciera en Lima, la capital del Perú, el 9 de septiembre de 1928. Posteriormente, por cuestiones de salud, por su asma, su familia se instaló en la sierra, en el departamento de Huancavelica, y se afincó en Acoria, cerca del pueblo natal de su madre, Acobamba, donde su padre abrió una panadería. En este ambiente serrano se desarrollaron los años que, al parecer, proporcionaron a Scorza las experiencias de primera mano sobre la vida en una aldea andina, que tan importantes resultaron después para su obra creativa. Pasados unos años, la familia decidió volver a Lima, y el padre de Scorza instaló un puesto de venta de periódicos y revistas, hecho que, sin duda, facilitó la inmersión en la lectura del futuro escritor. Más adelante, Scorza regresó a la sierra, como interno en un colegio salesiano, en Huancayo, por una recaída en su enfermedad. Después, volvió de nuevo a la capital e ingresó en el Colegio Militar «Leoncio Prado», institución frecuentada por alumnos de todas las clases sociales, en especial de la pequeña burguesía. En efecto, se trata de la misma escuela donde Mario Vargas Llosa estudió años después y que más tarde retratará, crudamente, en su novela La ciudad y los perros (1963). Durante sus últimos años en el colegio militar, Scorza comenzó a participar en protestas políticas y se integró en una célula clandestina del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana). Así, en 1946, a los dieciocho años de edad, el futuro escritor se matriculó en la politizada Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima, para seguir la carrera de Filosofía y Letras, participó de forma activa en la política universitaria y continuó en el APRA, que en aquellos momentos era un partido legalizado e implicado en la dirección política del país, debido a que entre 1945 y 1948 ocupó la presidencia del Perú José Luis Bustamante Rivero, elegido por una coalición del APRA, el Partido Comunista y otros partidos de izquierda. En esta situación, algunos sectores del APRA, con los que simpatizaba Scorza, pretendían forzar un cambio revolucionario que impidiera un posible golpe de la derecha. Sin embargo, las tensiones sociales que se generaron por la política desarrollada por el gobierno de Bustamante Rivero condujeron finalmente al temido golpe de estado, en el año 1948, que fue encabezado por el general Manuel A. Odría, cuya dictadura se mantuvo hasta 1956, período conocido como el Ochenio. Debido a su militancia política y a un incidente relacionado con la publicación de su poema «Rumor en la nostalgia antigua», por el que fue detenido, y sin haber podido siquiera terminar sus estudios, Scorza se vio obligado a abandonar el Perú en 1948.

Manuel Scorza – Redoble Por Rancas.pdf by Luis Miguel Caballero on Scribd

 "Yo admiro por su belleza algunos libros míticos, pero el mito es también una forma de impotencia. Yo aspiro a plantearr una historia vital (...) Porque mis libros no eran meramente litearios sino también "políticos" (...) yo he vivido esos libros antes en la realidad y después en la fantasía. Para mí los libros son un recurso de apelación." 

"...el acento puesto sobre la percepción en el indio de lo inanimado, lo sobrenatural y los fenómenos cósmicos"




Se evalúa en primera instancia la nueva perspectiva de la crítica literaria peruana sobre la obra de Scorza, demostrando el actual interés que se existe sobre ella. Dentro de estas nuevas propuestas se analiza algunos aportes fundamentales en torno al uso del mito, el lirismo, la novela como un discurso fronterizo, el vínculo que tiene con la narrativa indigenista; y, sobre todo, las diversas hipótesis en torno al humor y la ironía. Realiza una presentación general de Garabombo, el Invisible, donde se establecerán los vínculos con la primera balada, por ser esta la continuación de la lucha tenaz de los pobladores de los Andes centrales por la apropiación de las tierras que fueron usurpadas por los hacendados con la ayuda de las fuerzas del orden. Además, en este apartado se expondrá la evolución de la novela en las distintas ediciones que ha tenido a través del tiempo, resaltando la inclusión y la importancia del capítulo 33 en la edición de 1977. Al final, se hace un recuento de los principales aportes de la crítica sobre Garabombo, donde sobresalen el desarrollo de temas como el mito, la polifonía, el carnaval, la relación con el neopícaro y el humor. Se expone algunas definiciones del humor y la risa, y cómo estos elementos han acompañado al ser humano en su lucha por la supervivencia; y la importancia que tuvieron en las distintas festividades celebradas por el hombre a lo largo de su estadía en el mundo. Después se establece algunas precisiones en torno al humor andino, resaltando algunas singularidades como su relación con lo sagrado. En un segundo apartado se demuestra la manera en que varios de los elementos del carnaval propuestos por Bajtín, como el humor festivo, la risa universal y lo grotesco, están presentes en Garabombo, el Invisible, permitiendo la creación de un orden distinto del mundo: igualitario, libre y en constante cambio, distinto al orden rígido y jerárquico impuesto por la cultura hegemónica. En base a la concepción de lo grotesco, que implica la degradación, la ambivalencia y el constante cambio, se analiza la constitución ética y estética del Niño Remigio, ser en permanente metamorfosis en el que convergen valores tan contradictorios como la locura y la lucidez, o la ternura y el rencor. Distinta a la risa festiva propuesta por Bajtín, se evalúá también la sonrisa nacida de un acto de reflexión, que permite acercarnos al objeto de nuestra risa, intentado conocer la verdad que se esconde detrás del efecto cómico, produciendo en nosotros lo que Pirandello denominó el “sentimiento de lo contrario”, el cual consigue que nuestra risa se perturbe con la piedad, hasta convertirse en una sonrisa donde confluyen la alegría y la compasión. Desde esta nueva perspectiva se analizan las muertes del Niño Remigio y el Ladrón de Caballos; y, haciendo uso de la transgresión de los “Principios de cooperación de Grice”, también se encuentra dicha sonrisa en el pasaje de Garabombo, el Invisible, que en este trabajo se ha denominado “El sí de los chinchinos”. El análisis de esta escena es de suma importancia, pues en ella se muestra de manera patente el uso del humor como instrumento de resistencia. Demuestra el papel de la escritura como elemento que legitima el poder en una sociedad, como la recreada por Scorza, donde solo una minoría conoce el mecanismo de la lectura y la escritura alfabética. Para argumentar esta hipótesis se hará un breve repaso de la historia violenta y heterogénea de la escritura en la América andina; donde veremos como el sujeto subalterno al darse cuenta de la importancia de esta nueva tecnología intentará apropiarse de ella para perpetuar su memoria y para solicitar la reivindicación de sus derechos. Uno de los medios escritos más importantes que usó el indígena para tratar de comunicarse con el “otro” fue la carta. Por ese motivo se procederá a hacer una sucinta cronología del discurso epistolar indígena, mostrando algunos de sus rasgos más relevantes, como la retórica del respeto y su carácter reivindicativo, y de qué modo esta fue variando a través del tiempo hasta convertirse en un instrumento de lucha y resistencia. Por último, se demuestra cómo las cartas del Niño Remigio, un ser que justifica su existencia en gran medida gracias a la escritura, están emparentadas con la tradición del discurso epistolar indígena y con el género epistolar humorístico, donde la risa tiene la función de contrarrestar la seriedad impuesto por el orden hegemónico; y que tiene larga data en la literatura de Occidente. De esta manera se demuestra cómo estos dos elementos de lucha y resistencia: el humor y la escritura, convergen en las cartas del Niño Remigio, quien se apropia de la “palabra prohibida” y encarna la idea del hombre rebelde, pues en su intento de luchar contra la injusticia y la opresión “no preserva nada, puesto que pone todo en juego. Exige, sin duda, para sí mismo el respeto, pero en la medida en que se identifica con una comunidad natural.” (Camus, 1978, p.20).

 

El estudio del referente en las novelas de Manuel Scorza -los levantamientos de las comunidades de los Andes peruanos ocurridos entre 1958 y 1962-, exige señalar que el escritor fue, en alguna medida, participante activo y/o testigo durante los mismos e investigador posteriormente. 

Este libro es la crónica exasperadamente real de una lucha solitaria: la que en los Andes Centrales libraron, entre 1950 y 1962 los hombres de algunas aldeas sólo visibles en las cartas militares de los destacamentos que las arrasaron. Los protagonistas, los crimenes, la traición y la grandeza, casi tienen aquí sus nombres verdaderos.

Héctor Chacón, el Nictálope, se extingue desde hace quince años en el presi· dio del Sepa, en la selva amazónica. Los puestos en la Guardia Civil rastrean aún el poncho multicolor de Agapito Robles. En Yanacocha busqué, inútilmente una tarde lívida, la tumba de Niño Remigio. Sobre Fermín Espinoza informará mejor la baja que lo desmoronó sobre un puente del Huallaga. El doctor Montenegro, Juez de Primera Instancia desde hace treinta años, sigue paseándose por la plaza de Yanauanca. El Coronel Marroquín recibió sus estrellas de General. La 'Cerro de Paseo Corporation', por cuyos intereses se fundaron tres nuevos cementerios, arrojó, en su último balance, veinticinco millones de dólares de utilidad. Más que un novelista, el autor es un testigo. Las fotograñas que se publicarán en un volumen aparte y las grabaciones magnetofónicas donde constan estas atrocidades, demuestran que los excesos de este libro son desvaídas descripciones de la realidad. Cienos hechos y su ubicación cronológica, ciertos nombres, han sido excepcionalmente modificados para proteger a los justos de la justicia. M.S

 

Scorza, Manuel (ed.) (1958): Satíricos y costumbristas: autores de la Colonia, Emancipación y República,

-Carta de Manuel Scorza a Ciro Alegría (15 de noviembre de 1957)"PATRONATO DEL LIBRO PERUANOComité coordinador: Daniel Carrión 1089 - E Magdalena del MarPresidente: Manuel Mujica GalloVice-présidente: Francisco Miró-QuesadaCoordinador General: Manuel ScorzaSecretario: Eugenio BuonaLuis Jaime CisnerosJorge PuccinelliJuan RíosSebastián Salazar BondyManuel Suárez MiravalAlberto Tauro del PinoCarlos Daniel ValcárcelLuis E. ValcárcelLima, 15 de noviembre de 57Sr. Ciro AlegríaCubaMuy estimado amigo:Con gran alegría he recibido su carta y su cable. Ya contestécablegráricamente informándole de que los pasajes han sido ya ordenados a sunombre a través de la oficina de TAN AIRLINES en Lima.Espero su cable de confirmación.Y lo esperamos todos con los brazos abiertos.636En la fecha la noticia aún no se ha dado pero ya se sabe cómo será recibida.Por eso no se preocupe: los diarios le abrirán todas las columnas y COMERCIO yPRENSA lo pondrán en sus focos centrales.i Acuérdese que le vaticino un gran éxito!Por mi parte, ya sabe usted que yo trataré de que este triunfo sea mayor.El Festival de Novela parece que será un éxito también.Y un paso más en el camino que me gustaría recorrer con usted si se anima aquedarse en Lima. Ya se hará usted la composición de lugar cuando llegue y sesacuda el polvo extranjero de los años. Con todo es bueno que sepa que ahora estoyen condiciones de ofrecerle cosas concretas.La progresión de mis planes editoriales que ahora se profundizan en escalacontinental es creciente. Es probable que luego de este festival organice unaeditorial con mayores recursos.Si usted quiere quedarse en el Perú, entre tanto surgen los medios para quedirija esa gran revista con la que fantaseamos en Santiago, y mientras llega el día enque filmemos películas (que no está lejano), cuente con mi ofrecimiento de darle laDirección Editorial de la nueva compañía. Sueldo mínimo, entre tanto se sale másafuera: 5,000 soles.En fin, ya hablaremos, aunque creo que es mejor que le adelante algo.Le ruego que me confirme si su señora y usted desean honrarme a mi esposay a mí aceptando nuestra hospitalidad mientras se encuentran en el Perú.Comprenderá usted que mi esposa desee saberlo para preparar sualojamiento.637Yo me sentina muy contento que usted dispusiera de mi casa el tiempo quepermaneciera en el Perú.Espero que me envíe usted un cable confirmándome, oportunamente, lallegada de los pasajes y anunciándome la fecha exacta de salida con anticipación afin de que empiece a funcionar la publicidad.Le he pedido ya fotografías suyas. Las necesito con urgencia. Esperotambién el trabajo de Bunte.Toda correspondencia debe ser dirigida hasta nuevo a la calle Azángaro 722,Lima.Espero verlo pronto. Entretanto reciba un fuerte abrazo de Manuel Scorza,que se pone a los pies de su esposa.(Firma)"638COII3TE por la proaonto contrato no co3obru:no3 o ui i nartc ''on firoAlocr£a,dn ilclliado on òan VI conto l)o:i iocau, Órlenlo, t u >a,y <io otrallanufll Scoraa»ropronoi ttmto ojocutivo Oo "L·illeionos ^onttlt·s·oa «JuanHejia Brea y P«L, ViKLanuova »on loo t *or inoi y OOP (U clono.-; l^uiontotPniKCHO: El ooííor Ciro AlocPÍü- autorl a a 'J-xUcionoa Ponuluror. .TUJJIHo j la Dactt y P.L.Vll'anuova" o. l·iprl'dr lut ..ta In c.x :itk-a c'c Clmuon-ta mll(50,OOO) ojoranlnroc -'o au novóla IX ÏIülïDO .*; A aio Y ^JLIIO bnjoel sollo do dl dia oi tora.SS31FÎIDQ. Por porto "EO d. CÍVJ.KJJ ïopiilaron Jxmji iojlc1 -acá y P.t.Villonuova" oo cwprcnoto a pacar al oûor Ciro Moflía -na* otîncoptode dorochoa do autor vuia oai'·tltlad l^unl al días no- cipnto(io ) -loiprocio do vonta do dicha iw)vola,ontondiönaoco quo i ortra o<iî tarso enun oolo tano o on varios aoc&n lo ronuloru IUT noccrJL % de MO lj odi-elóruDo onta cantidad quo so llrjuIdarA on ol tracteur- () t*d no-i f'o«nero do 19COaol oonor Cira AloGrîa. recluirá un atlolit^to anton ¡îo i^olîta Olas do ririando oso contrato.Lcn cantidad co acoríinrl do riuíuo a-cuerdo doa^uoa quo ol "Oi or î^micl . corsa, rotovno a la riiiUul <'c *!-ma e informo a loa oditoros quo ropz^ï-o ta rio <-nio oc^»c"x»'io, a3n t oiifjw,por ciortOfdo au formai cunpl'nionto.TEHCnno.- Lao caractorlotlca'i tinonrílTlcao <lol libro r o "An ao «al-^a-por loa edltoroa do acuarclo a lan noccaMrdoo ccUtcrj 'on dol" coloen quo fic^irarû If novoln "Cl "un l o o- Ain lio y Aîtvio'.EUT E IE LO OJAL firrian por tlu'illctulo ato c '-»n •( rut r. o*-> 3:' clU'V"1 'Santlngo do Cubata lo^ nuovo dia" dol noo Uc oc^ubtfca cincuontalo »oto.6rnil novad on-¿£¿- f?j.-Contrato de "El Mundo es Ancho y Ajeno" de Ciro Alegría para "EdicionesPopulares Juan Mejía Baca y P. L. Villanueva""Conste por la presente el contrato que celebramos de una parte don CiroAlegría, domiciliado en San Vicente Dos Bocas, Oriente, Cuba, y de otra ManuelScorza, representante ejecutivo de "Ediciones Populares Juan Mejía Baca y P. L.Villanueva", en los términos y condiciones siguientes.PRIMERO: El señor Ciro Alegría autoriza a "Ediciones Populares JuanMejía Baca y P. L. Villanueva" a imprimir hasta la cantidad de cincuenta mil(50,000) ejemplares de su novela EL MUNDO ES ANCHO Y AJENO bajo el sellode dicha editora.SEGUNDO: Por su parte "Ediciones Populares Juan Mejía Baca y P. L.Villanueva" compromete a pagar al señor Ciro Alegría por concepto de derechosde autor una cantidad igual al diez por ciento (10%) del precio de venta de dichanovela, entendiéndose que podrá editarse en un solo tomo o en varios según lorequiera las necesidades de la edición. De esta cantidad que se liquidará en eltranscurso del mes de enero de 1958, el señor Ciro Alegría recibirá un adelanto antesde treinta días de firmado ese contrato. Esa cantidad se acordará de mutuo acuerdodespués que el señor Manuel Scorza retorne a la ciudad de Lima e informe a loseditores que representa de este acuerdo, sin mengua, por cierto, de su formalcumplimiento.TERCERO: Las características tipográficas del libro serán señaladas por loseditores de acuerdo a las necesidades editoriales de la colección en que figurará lanovela El Mundo es Ancho y Ajeno.640EN FE DE LO CUAL firman por duplicado este contrato en la ciudad de Santiagode Cuba, a los nueve días del mes de octubre de mil novecientos cincuentaisiete.(Ciro Alegría) (Manuel Scorza)Manuel ScorzaAzángaro 722, Lima, Perú.P.S. La cantidad que se adelantará según la cláusula segunda será de MILDÓLARES (1,000), y se pagará según se especifica. Vale.(Firma de M. S.)641POPUUBROS PERUANOSDirector- Mtnuvt Boon»J.«. SI*«. 1I9Ï . T.ir 74504COHSTS P0;¡ KL P.^S^íÍj'E ÏK.;U ." U'O «1 confito que <-^l"bron,do ump rtí»,POPULIB CS t"'" "A (/;, ro irr--.- un o .--or li-'U ' :; Ai y 'l- otCino M.'íClUA^utO'· dol Ub'-o -le r> .1 os LOS L'^ÎO '-G ,on lo«! t^rsiguientes: *pnrrïlîO» Ciro Al"j]'£" nit. ri;; i r Pon-P h -m c - ios -1 c^it-rhnsta HO, 000 pj^'iiplcres do su libi'o LOO !,A.or:o T13 . --------- -srGiJlîDO.- Ciro AI-^TÍ-Í l-^nUn i^'i i ^-io i i'OPlîf T '¡¡O'i p-rianmontir dich" ti.ro j*1 "n ciso quf 1 dr» uiix lo ro^'iii^rc1 ,cone'ï \5nico reintsito dfl r^o -^to n 3os dorcchos do ^"t^r ------ —T^RCSHO- POrULi>;C3 3e i^-.tr^ a Jir" ,lo rí • el tîi-r, ;-o- - ~£tto^el precio ríe vp-itn de los libros ,ro;ií'i n ocio flo tfpi,po" co^-cfto de regolí-ïs.Sst0 p.igo SP lo ïnrí n1 Autor tro ntx di--; dcc,'j^de públic ad A la odici"1 — — — - --- * ------- — ------------- -CUARTO.- El Autor no poJr.í -mtorizir ni ijiv» edició n^ri--;"" s^npermiso de los fdltores poi1 t,tí*— «tno de un ítño ------ _--_-. --- .5H FE DE LO CUAL '•'! v!IA'T F, ï LIMA A LOC V'íl ïl'I'JOò OIA3 ^n, TVLIO D^MIL ^OVECÜ-'MIOS Tl^'í VITRTS. ------,-Ciro-10,000A, w,¡f í''/c- f-a c (<i/M(t.?t>tif
-Contrato de Ciro Alegría para Populibros Peruanos (22 de julio de 1963)"POPULIBROS PERUANOSDirector: Manuel ScorzaJuan Simón 1197 - Telf. 74504CONSTE POR EL PRESENTE DOCUMENTO el contrato que celebra, deuna parte, POPULIBROS PERUANOS, representado por MANUEL SCORZA y deotra CIRO ALEGRÍA, autor del libro de cuentos LOS LADRONES, en los términossiguientes:PRIMERO: Ciro Alegría autoriza a Populibros Peruanos a editar hasta20,000 ejemplares de su libro LOS LADRONES.SEGUNDO: Ciro Alegría faculta igualmente a POPULIBROS paraaumentar dicho tiraje en caso que la demanda lo requiere, con el único requisito delrespeto a los derechos de autor.TERCERO: POPULIBROS le pagará a Ciro Alegría el diez por ciento delprecio de venta de los libros, según precio de tapa, por concepto de regalías. Estepago se le hará al Autor treinta días después de publicada la edición.CUARTO: El Autor no podrá autorizar ninguna edición peruana sin permisode los editores por el término de un afio
 
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Fecha
2014
Autor(es)
Paulino Daga, Miriam Noelia
En esta investigación se plantea una perspectiva estética-ideológica sobre la representación discursiva de las ideas de patria y nación en el poemario Las imprecaciones (1955) de Manuel Scorza. Las representaciones discursivas distinguen diversas estructuras, las mismas que están enmarcadas en tipologías. Una de ellas es el texto poético, donde se encuentran diversos discursos; por ejemplo, los discursos social, político e ideológico. Dentro de las diversas obras de Scorza, estudiamos solo el poemario mencionado; el cual es un objeto estético que presenta una pluralidad temática y discursiva. Para el caso de nuestra investigación, nos centramos en la configuración y convergencia de los discursos político, ideológico y literario; asimismo, respondemos a la pregunta: ¿cómo se representa la idea de nación y patria en el poemario? Las nuevas propuestas teóricas sobre la ideología asocian —y hasta identifican— su concepto con el uso del lenguaje o el discurso mismo. Además, teniendo en consideración la existencia de una serie de rasgos de estilo, deslindamos las connotaciones particulares encontradas en el texto de Scorza detallando las estructuras sintácticas, morfológicas, semánticas, retóricas, léxicas y pragmáticas; rasgos que nos permiten explicar la descripción explícita del texto y los significados implícitos de las ideas de nación y patria en la poética scorziana. Por consiguiente, para lograr nuestros propósitos, es fundamental mostrar la formación simbólica de dichas ideas en el poemario analizado. Además, para alcanzar nuestros objetivos, esbozamos una visión ideológica de la representación discursiva y el modo cómo se configura la idea de nación y patria; para 6 lo cual realizamos un análisis textual entorno a los sujetos sociales colectivos, donde el “sujeto sintáctico” es colocado o posicionado de manera distinta por diferentes discursos y prácticas sociales, desde las cuales estas cobran sentido. También determinamos qué estructuras argumentales y rasgos retóricos del nivel enunciativo, en las cadenas morfosintáctica, semántica y semiótica, son utilizadas para el flujo de la información (locutor-alocutario) en el poemario de Scorza. Partiendo de estas premisas, explicamos las estructuras superficiales que se presentan en el poemario y cómo el discurso expresa también significados y estructuras subyacentes, los cuales podrían organizarse en diferentes grados por el signo ideológico, sin que sean polarizados ideológicamente sino refractados en diversos sistemas expresivos. En ese sentido, nuestro objetivo principal es evidenciar la representación ideológica de las ideas de nación y patria. Por otra parte, nuestra hipótesis de investigación pretende relacionar aspectos literarios y lingüísticos contrastados con criterios de ideología social, hecho por el cual planteamos las siguientes hipótesis: a) Hipótesis general En el universo del poemario Las imprecaciones de Manuel Scorza, la representación de la idea Nación y de Patria se construye con una orientación ideológica – social, que es revelada en las estructuras verbales y que se sustentan en una diversidad tipológica de discursos. 7 b) Hipótesis específicas  En el poemario Las imprecaciones de Manuel Scorza, la representación discursiva de Nación se muestra en los campos semánticos.  La marca de la predominancia del plural y su relación a través del “yo-nosotros” permitirá evidenciar los grados del signo ideológico y su sentido ideológico social.  La relación entre texto y contexto en el poemario evidencian el surgimiento de la idea de Nación y Patria, la misma que se cuestionan tanto en la configuración ideal como real. En cuanto a la metodología que aplicamos para analizar el texto en estudio, hemos optado por precisar ideas divergentes y convergentes sobre nación y su representación discursiva, para lo cual revisamos los planteamientos de Stuart Hall en su libro Sin garantías. Trayectorias y problemáticas en estudios culturales (2010) y el texto de Karen Sanders titulado Nación y tradición (1997); fuentes que nos ayudan a puntualizar el concepto de nación y patria. Asimismo, tenemos en consideración los enfoques sobre ideología planteados por Terry Eagleton (1997), Slavoj Žižek (2003) y Teun Van Dijk (1999). Este último realizó un estudio específico sobre las complejas relaciones entre ideología y discurso, partiendo de la premisa de que las formas de la ideología se expresan y reproducen en el discurso; el cual se resume en un triángulo formado por los conceptos de cognición, sociedad y discurso. Desde otro punto de vista, tenemos a Valentín Voloshinov en su libro El signo ideológico y la filosofía del lenguaje (1976), texto que consideramos de gran importancia porque explica las formas sintácticas y las condiciones reales del discurso; 8 además, concibe la literatura en su vínculo con la ideología, teoría que nos permite perfilar nuestra investigación. Con relación a la vinculación estrecha entre retórica y lenguaje, que permite la construcción lingüística discursiva con la que se produce la conexión comunicativa y la pragmática retórica, revisamos la propuesta de Stefano Arduini en su texto Prolegómenos a una teoría general de las figuras (2000); a continuación, teniendo en cuenta a la Retórica como disciplina necesaria para la teoría de la Literatura y de la Lingüística en la construcción textual, estudiamos los acápites de Tomás Albaladejo en su texto Retórica (1991). Consideramos relevante explicar la convergencia moderna que encarna la sociología contemporánea de la cultura desde aquellas ideas sociales y sociológicas, así como su relación con la comunicación y el lenguaje; para lo cual tomamos el enfoque de Raymond Williams en su libro Cultura. Sociología de la comunicación y del arte (1981). Para el estudio lingüístico, revisamos a los autores Leonardo Gómez Torrego (2002), Guillermo Lorenzo González (1995) y Juan Carlos Moreno (2002); y para el análisis crítico del discurso, esbozamos los planteamientos de Teun Van Dijk en sus libros El discurso como interacción social (2000) y El discurso como estructura y proceso (2000). En cuanto al análisis textual estilístico y retórico, los textos que nos encaminan a cumplir nuestros propósitos son los de Carlos Reis —Comentario de textos. Fundamentos y técnicas del análisis literario (1995)— y Raúl Bueno —Poesía hispanoamericana de vanguardia (1985)—. Ellos realizan estudios y comentarios 9 filológicos, literarios, lingüísticos, semióticos, sociolingüísticos y críticos que nos sirven de guía para explicar las representaciones semánticas de la idea nación en el texto estudiado. Asimismo, en el primer capítulo esbozamos la poesía social peruana, que tiene como fin contextualizar en el ámbito histórico-político al poemario Las imprecaciones; ya que Scorza fue un activista político y militante aprista que discrepó con el régimen de la dictadura del “ochenio” de Odría (que duró de 1948 a 1956), donde imperaba la represión y el autoritarismo, abriéndose entonces una persecución abierta a los intelectuales de la época. Bajo este panorama, Scorza fue obligado abandonar el Perú, viajando por diferentes países latinoamericanos, para instalarse luego en México donde, desde su autoexilio, redactó el poemario que analizamos. Culminado el gobierno de Odría, retornó al Perú debido a que el gobierno de Manuel Prado Ugarteche dio mayor apertura democrática y muchos cambios políticos. Esto permitió que, en 1956, Scorza obtenga el Premio Nacional de Poesía (que llevaba el nombre de “José Santos Chocano”) por su libro Las imprecaciones (publicado un año antes en México), el mismo que contribuyó al reconocimiento a su carrera literaria como poeta. Así también, describimos la trayectoria de los escritores en la narrativa peruana del cincuenta, cuyas figuras representativas son Carlos Eduardo Zavaleta, Enrique Congrains, Julio Ramón Ribeyro, Eleodoro Vargas Vicuña, Sebastián Salazar Bondy, Jorge Eduardo Eielson, Manuel Scorza, José María Arguedas y Mario Vargas Llosa entre otros. Luego presentamos un breve recorrido por la poesía peruana del mismo periodo (Generación del 50), donde la temática y las formas estilísticas del vanguardismo influyeron en muchos escritores de la época; los mismos que marcaron dos tendencias: los poetas de registro abstracto (poetas puros), referido a un tipo de 10 poesía compuesto únicamente de elementos poéticos con todo el rigor de lo estético, cuyos integrantes son Jorge Eduardo Eielson, Gustavo Valcárcel, Alejandro Romualdo, Carlos German Belli, entre otros; y los poetas de registro social, que abordan los temas sociales de la época, muchos de ellos marcados por el compromiso político y social, cuya poesía fue conocida como “comprometida”, “testimonial” y “realista”, representada por Sebastián Salazar Bondy, Blanca Varela, Washington Delgado, Juan Gonzalo Rose, Manuel Scorza, entre otros. En el segundo capítulo se analiza el estado de la cuestión. Esto nos ayuda a interpretar la poesía comprometida de Scorza y argumentar nuestra tesis. Los textos narrativos del escritor son los que tuvieron más estudios críticos en todo el mundo, en países como España, Alemania, Francia e Italia, así como en Latinoamerica. En el tercer capítulo se desarrolla el marco teórico, el cual nos permite perfilar y comprender la teoría clave referida a ideología, patria, nación y discurso literario. El propósito de plantear la ideología radica en orientar nuestra línea de investigación (ideología-discurso literario, ideología-contexto social y signo ideológico). Asimismo, se define el término “nación”, el mismo que es explicado considerando su trayectoria, su relación con el Estado y el proceso del nacionalismo que lo estructura. También se revisa cómo se consolida la nación en América Latina y el Perú; por último, cómo se han configurado patria, Estado y nación. Finalmente, en el cuarto capítulo realizamos un estudio crítico del poemario Las imprecaciones, donde evidenciamos que en los ideales de Manuel Scorza estuvo la tesis de cómo construir la idea de América como “la patria grande”; así, en sus poemas aparece su posición ideológica y socialista. En otro acápite, se describe la patria de rostros plurales, cuyo enfoque radica en mostrar la nación en sus diferentes contextos y 11 realidades sociales, las mismas que se configuran en los poemas. En la última parte, se evidencia la perspectiva de nación y patria expresada en el discurso poético, donde se resalta el rol protagónico de la palabra; rol que debe asumir la nación en general y la perspectiva de transformación social propuesta por Scorza.
 

 

Sin espejos

¿Cómo imaginan su posible golpe de Estado la derecha y ultraderecha peruanas? Porque no entregarán el sitio así nomás, se nota. 

¿Y yo de qué manera me veo al confiar en dos viejas computadoras medio rehechas buscando los archivos donde resumí a Manuel Scorza, su obra, se entiende, si hay modo, pues una síntesis de seis novelas, veinte poemarios, ensayos, artículos, etc., le ronca, digamos?

El tipo es un fuera de serie: "Este libro es la crónica exasperadamente real de una lucha solitaria: la que en los Andes Centrales libraron, entre 1950 y 1962 los hombres de algunas aldeas sólo visibles en las cartas militares de los destacamentos que las arrasaron. Los protagonistas, los crímenes, la traición y la grandeza, casi tienen aquí sus nombres verdaderos.

"Héctor Chacón, el Nictálope, se extingue desde hace quince años en el presidio del Sepa, en la selva amazónica. Los puestos en la Guardia Civil rastrean aún el poncho multicolor de Agapito Robles. En Yanacocha busqué, inútilmente una tarde lívida, la tumba de Niño Remigio. Sobre Fermín Espinoza informará mejor la baja que lo desmoronó sobre un puente del Huallaga. El doctor Montenegro, Juez de Primera Instancia desde hace treinta años, sigue paseándose por la plaza de Yanauanca. El Coronel Marroquín recibió sus estrellas de General. La 'Cerro de Paseo Corporation', por cuyos intereses se fundaron tres nuevos cementerios, arrojó, en su último balance, veinticinco millones de dólares de utilidad. Más que un novelista, el autor es un testigo. Las fotografías que se publicarán en un volumen aparte y las grabaciones magnetofónicas donde constan estas atrocidades, demuestran que los excesos de este libro son desvaídas descripciones de la realidad. Ciertos hechos y su ubicación cronológica, ciertos nombres, han sido excepcionalmente modificados para proteger a los justos de la justicia."

Murió prematuramente, aunque ya lo proponían para el Nobel, y dejó muchos proyectos literarios sin desarrollar. Los otros, culturales y de llanita revolución, pues...

No estamos ante un bloquifloja. Mientras su limeño condiscípulo Vargas Llosa preguntaba dónde se jodió la patria que nunca hubo, él, quien nació de sierras y amazonías, hacía por ella en los mismos eventos que recreó.

Leámoslo cambiando cursivas por comillas:  

Del lugar y la hora en que los incrédulos chinchinos comprobaron que Garabombo era transparente.
Entonces todos comprobaron que Garabombo era verdaderamente invisible. Antiguo, majestuoso, interminable, Garabombo avanzó hacia la Guardia de Asalto que bloqueaba la Plaza de Armas de Yanahuanca. Sólo perros nerviosos habitaban la friolenta soledad. Veinte guardias, con los capotes levantados contra el cierzo, defendían la bajada al río Chaupihuaranga. El sol de las cinco fulgía sobre sus cascos. Sin amedrentarse, Garabombo enfiló hacia los centinelas. En la esquina la angustia devastó a los chinchinos. ¿Lo veían o no lo veían? Despreciando un fusil ametrallador montado sobre un trípode de combate, Garabombo progresó hacia el pelotón acumulado delante del Puesto (porque los ineptos guardias civiles sólo servían para darle agua a los caballos de las Tropas Especiales); atravesó la calle. ¿Lo veían o no lo veían? El mismo Melecio Cuéllar, su cuñado, se hundió las uñas en las palmas sudorosas. ¿Garabombo ingresaría y saldría indemne del Puesto o los centinelas ignoraban su insolencia únicamente para justificar la descarga? Hasta Amalia Cuéllar, su mujer -que más que nadie carecía de motivos para desconfiar- se tapó la boca con su pañolón7 azul. «Está subiendo la vereda», describió, sin necesidad, Amador, el Sonriente. ¿Lo miraban o no lo miraban? ¿Garabombo pisaba la puerta del Puesto o la de su muerte? Uno de los centinelas levantó la metralleta. La multitud gimió. Siempre escultórico, Garabombo se detuvo. Por la puerta emergió el abrigo verde, la cara pecosa del comandante Bodenaco. Garabombo se pegó contra la pared. Con intolerable lentitud Guillermo, el Carnicero, extrajo una cajetilla y encendió un cigarrillo. El humo brilló contra el ocaso. Siempre arrimado contra la pared, ingresó. Los chinchinos esperaron el balazo ineluctable. En la plaza un oficial se cuadró delante del comandante Bodenaco. «Está dando parte», susurró Víctor de la Rosa, ex sargento de infantería. Le contestó un plural gemido. ¡Ahora Garabombo saludaba -con una insolentísima sonrisa- desde una de las ventanas del Puesto! «Apresúrate, grandísimo cabrón», gruñó Corasma.  

-No lo ven -sonrió Amador Cayetano, el presidente de la comunidad-. ¡Es invisible!

-Hace siete años que es invisible -susurró Melecio Cuéllar.

¡Nadie lo veía! Protegido por su carne transparente, antes del anochecer Garabombo se apoderaría de los planes secretos de la Guardia de Asalto. Esa misma noche la comunidad conocería las instrucciones de la 21.ª Comandancia, los puntos donde se preparaba el ataque alevoso, los secretos de la «Operación Desalojo», los nombres de los confidentes que ensuciaban la tierra de Yanahuanca. Amador Cayetano inició la carcajada. ¿De qué le servía al infeliz Ministro de Gobierno Elías Aparicio telegrafiar órdenes cifradas?

-Padre nuestro que estás en los cielos, haz que a Garabombo no lo miren -rezó Sulpicia.

-No seas tonta, Sulpicia -exclamó Melecio Cuéllar-. ¡No lo ven! Garabombo puede comer y dormir a su gusto. Y si quiere orinará sobre los guardias. ¡Creerán que está lloviendo!

-Más bien pensarán que ha pasado un zorrino -gruñó Corasma. 

-Está bajando la escalera -susurró Oswaldo Guzmán. Se congelaron mientras reptaba el tiempo que Garabombo empleó para emerger, de nuevo, en la puerta. Por fin salió del Puesto. En la orilla de la plaza se detuvo, miró a los chinchinos y soberbiamente se sopesó los testículos. Era valentísimo pero jactancioso. El muriente sol pulió su rostro huesudo, los gruesos labios, el bigote pobre, su pelo de escobillón. El mismo Corasma no consiguió prohibirse un escalofrío de admiración destituido por la angustia. ¡Por la misma vereda avanzaba un pelotón que acababa de ser relevado en el puente ahora custodiado día y noche! Garabombo se fijó contra la pila. Los guardias cruzaron sin verlo; desdeñando un guardia retrasado Garabombo caminó hacia donde boqueaba el sol. ¡Una alegría sin fronteras los invadió! ¡Garabombo era verdaderamente invisible! ¡Garabombo era transparente! ¡Ningún centinela percibirla sus movimientos de cristal! El rigurosísimo estado de sitio implantado en Cerro de Pasco era inútil. La represión fracasaría. En vano los destacamentos clausuraban los caminos; en vano el ejército había establecido un nuevo cuartel cuyas visibles ametralladoras amedrentaban el desfiladero de Huariaca, a más de cuatro mil metros de altura. Hacía meses que nadie circulaba sin salvoconducto. ¡Nadie salvo los invisibles! Porque ¿quién controlaría a un hombre transparente? Pero de pronto la multitud retrocedió. Despreciando el abrigo de la esquina, Garabombo enfiló hacia la Subprefectura, cuartel general del coronel Marroquín, jefe de la «Operación Desalojo». ¿Qué pretendía Garabombo? ¿Ingresar al edificio de paredes celestes y puertas azules en uno de cuyos tres balcones el coronel Marroquín vigilaba el sol? Con pavor, con admiración, con escalofrío, lo miraron avanzar. Hasta el personero9 Corasma se unió al credo fervoroso. Eran primos y se odiaban; pero en ese momento Garabombo no era el detestado pariente, ni el supuesto depredador del ganado de Murmunia, ni el jactancioso jinete que aprovechando su invisibilidad dormía con las mujeres casadas, sino el comunero gracias a cuyo inolvidable coraje Chinche conocería los planes de combate de la Guardia de Asalto y respondería el fuego por el fuego. ¡Porque llegaba la hora!

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Quien llegó hasta aquí no merece que le endilgue problemas personales y necesito porque otra vez soy incapaz de precisar mi nivel de locura.

Hombre feliz yo, incluso ahora creyendo poder echarme mañana un discurso sobre la historia peruana en Scorza. 

Cierto, al despertar estaba seguro: todo anda mal. El cuerpo y la cabeza se deterioran a gran velocidad. Todavía, tendría que agregar, consciente de cuánto llevo así y sin espejos para referenciarlo.

Doña Soledad, usted y este setentón bailan en el salón a oscuras que permite creernos vitales, bellos, acompañados. Ah, paradojas, jeje. 

Nadie a su lado, ¿ve?, hermosa señora.

   

 

 

jueves, 17 de junio de 2021

¿Qué Comedia Humana?

 Conté a ustedes que a los diecisiete quería escribir una Comedia Humana sin ficcionarla. Era sobre el entorno, impreciso en tiempo, lugar y especie, pues como a todos y gracias a personas y cosas me llegaban historias orales, escritas o narradas sensorialmente, digamos.

Por entonces cierta literatura volvía sujetos a edificios o ciudades, parajes o atmósferas campesinas, fuerzas de la naturaleza, sugiriendo que nuestros sentidos y mente, o su memoria, solo distinguían lo asimilable para sobrevivir y lo con mucho más terminaba en el subconsciente, desde donde a flachazos aparecía si acaso a veces y quizá adulterado. 

Lo que importaba era el transcurso de cuanto sucedía a la vista o tenía mención. Así borroneaba papelitos con estampas fugaces: una niña de rojo que cruzaba como cojeando entre el empedrado bajo los pies o la tarde temprana plantada en mi ventana y su arrebatadora sugerencia femenina, por ejemplo. 

De vivir iba la cosa, en el momento o milenios antes, allí, donde nada se explicaba sin nuestro cinturón serrano, o en un lejos impreciso que traían tales y cuales al recordar su tierra natal o dar noticia de ella por esto o aquello, a ratos a lo silencioso, como mamá desdibujándose mientras batía el trapo (Fantasmas) o los hasta hace diez minutos campesinos y campesinas que levantaban muros a diestra y siniestra

Jamás escuché relatos sobre los efectos de la guerra que cargaba mi familia y tenía pesadillas por bombardeos indiscriminados y al pasear cruzaban casi imperceptibles hombres, mujeres y niños que vivieron en novelas o cintas extranjeras o que nos descubrían fotos o carteles de protestas por Vietnam, mientras el Che Guevara saltaba por un mundo que a punta de rumores no ubicábamos y Uno me conducía a luces y sonidos cuyos secretos no podía develar. 

Ahí están, desbordando estantes y cajones, esos vagos notas de medio siglo, que no caben en los Cuadernos.

El perro corriendo sobre la playa o la mantecada que Joyce y Proust inmortalizaron, y también la celda con existencia propia donde Onetti llevó al próximo Juntacadáveres, refluyendo hacia sus orígenes, o esos féretros y hombres peleando contra el río y los que se dirían infinitos entreveros del pasado, en Mientras agonizo.

El responsable era aquel genial espacio a mis ojos que se reinauguraban frente a la profusa circulación de alumnos con familias e impulsos muy diversos, tendido kilómetros alrededor en espera de futuras generaciones, sobre filosas piedras por las que seguía un volcán en su erupción y los poblamientos al pie.

Y preguntaban porqué no subía a clases. ¿Para escuchar a sátrapas y vividores en cuarenta metros cuadrados vueltos sobre sí, ninguneando aquel maravilloso espectáculo exterior? O al par de buenos maestros que llegaron el segundo año, cuando yo ya no estaba inscrito y eran también una trampa pues me obligaban a romper con compañeros sin fortuna venidos desde barrios a los cuales mi empeño no alcanzó antes.      
V y P , les conté asimismo, nietos diversos, hacían las cosas debidamente siguiendo los estudios entretanto se hacían voluntarios de la Cruz Roja o entraban al cuerpo militar de paracaidistas. Yo, flojo, escribía papeles sueltos y alternando  cafeterías y futboles improvisados, con los contertulios compraba anforitas de ron para marchar más tarde al departamento donde, introducida por su novio, Carolina nos recibía entre las piernas, o en 1DA -Después de Ana -todavía Allí, aguardaba por Ella, única, irrepetible, ganándome con correcciones el poco pan necesario del "esposo" -Ah, mi particular Aden, Arabia (https://www.mundoobrero.es/pl.php?id=1909).                      

miércoles, 9 de junio de 2021

Ni Otis ni Fez existían todavía

 Ni Otis ni Fez existían todavía para mí, cuando el marino de Malmoe apareció un segundo. Menos aún entonces la Hila que llevaron a Tombuctu para entregarla como amante esclava a León el Africano, o Cristina, Agustín, nuestro Sabio Analfabeta y ese largo etcétera por quien la vida seguiría haciendo sentido desde cuando Felícitas cantaba en la azotea.

Dylan Thomas, el poeta adolescente irlandés, rompió su libreta de direcciones para sortear Londres, sede imperial en donde anduvo cómodamente el Dr. Watson de Conan Doyle, antes asesino serial junto a mil otros India arriba y abajo. Yo no tenía nada semejante y cuando me despedí del marino aquello volvió a ser aterrador, hasta el desquiciamiento sino cargara los cheques de viajero y mi lado Mero.

-Cuéntanos -pedían expectantes en el falso barrio bohemio, al regreso, nueve meses después.

-Ni pendejo -pensaba resolviéndome a abandonar para siempre tan estúpidos lugares.

Ana no podía aplaudir la decisión porque este su falso Perseguidor se le hizo humo.  

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El largo viaje. Capítulo "Y abrazamos solo viento" se llama la nota de donde viene esta. Aunque necesita limpiarse, me parece interesante y completa lo iniciado con Islas y Sin salida. Anda allí un joven que desespera sin encontrar el futuro.

Ahora puedo volver a los meses por Europa, sinónimo de vacación o Eduquémonos como Dios manda, para clases coloniales en más o en menos privilegiadas. 

Él, o Yo, según convenga, va sin rumbo y así desprotegido por completo y ve cara a cara quinientos años de expoliación planetaria convertidos en ricos productos culturales: edificios, trazas urbanas, música, hombres y mujeres cuyo conocimiento formal contempla con desprecio el anchuroso afuera que sometieron a sangre y fuego. ¿Cómo rastrear en cada cosa los muertos deshumanizados y la vocación criminal tras cuerpos y mentes orgullosos de su mayor o menor belleza? Tal vez hay manera pero no lo intenta pues ni tiene conciencia clara de ello ni las capacidades que le tomará décadas desarrollar. 

Por eso al instalarse en París pasa casi todo el día azorado ante cuadros impresionistas. Se diría que desmontan la construcción levantada durante cinco siglos. 

Vieja, decadente Europa, escribe en sus cartas con profunda ignorancia e intuición. ¿Lo iluminan las visitas a los lugares que recuerdan La Comuna? ¿Bromeo? Quizá no.

Visión macro que oculta los días arrastrándose como pueden. 

-Hay algo raskolvniquiano en ti -asegurará M décadas más tarde.

Le contestaré entonces y ni caso tiene nunca. El personaje ruso era un hidalgo y se negaba a dar golpe. Yo vengo de familias populares que ascienden sin proponérselo, al menos a primera vista, y el depósito de papá llega con adelanto haciendo a un lado mis reclamos por volver, mero discurso pues para maestra, creo, la angustia.        

SIGUE        

lunes, 7 de junio de 2021

Sín tìtulo todavía

 A menudo teníamos la sensación de que nuestro estado era un privilegio, creo. No estoy seguro pues alrededor todo se diría cómodo, estable, y otros dedicaban su tiempo a cosas equivalentes a las nuestras, aunque no lo parecieran. ¿O me equivoco y sobreleo?

Mi madre, P, dirigía la empresa, si así puede llamársele, y el pequeño grupo engrosaba o se reducía a discreción, al menos a primera vista, porque ni ella llevaba bien a bien las cuentas. Esa noche temprana nos recordó encargos por aparte y fue adonde era costumbre para entregarse a lo suyo, cuestión personal reservada y sencilla, que nadie allí sino yo conocía y tenía sin embargo íntima relación con el trabajo. 

La vi desaparecer por un pasillo del generoso departamento convertido también en oficina, cuando L entró desde el costado contrario.

-¿Te ayudo en eso, entonces? -dijo recordando tácitamente la hora y podía notarse su duda.

Ambos nos acercábamos a los cuarenta y nuestro trato era cordial y, por extrañas circunstancias, nada más, si consideran el clima de libertad en torno, la mutua, reciente soltería y una inevitable atracción que cualquiera sospechaba al vernos juntos.      

   

sábado, 5 de junio de 2021

Entender

En Taxco, que ubicamos por Red de agujeros, el líder del sindicato minero recibe una llamada anónima ordenándole dirigirse a cierto hotel.

-Te quiero ahí porque sino tu familia sufrirá -le dicen.

No se sorprende, sabiendo lo que casi cualquier otro mexicano o mexicana, y va. Tiene cuarto reservado y apenas entra le marcan desde un distinto, también desconocido celular. 

-O pides diez copias de la credencial de elector a cada agremiado o tú, los tuyos y aquéllos dense por muertos. Luego les avisamos por quien deben votar.

Es un nuevo, desvariado colmo, sin salida para el hombre. ¿Los mafiosos pretenden que doscientos o trescientos trabajadores hagan caso a su dirigente? A éste no le queda sino denunciar y santiguarse.

Dos años atrás en no recuerdo qué ciudad grabaron una llamada entre capos menores:

-Cuál disputa por mercados. Dedicate a la política. Ahí está el pan.

Ahora hay veinte mil puestos de representación popular en juego, abundantes informes sobre aspirantes a gubernaturas relacionados con cárteles y treinta y tres asesinatos a candidatos menores.

No, pues esta madre llamada país no tiene remedio aunque fracase el complot de Claudio X González y sus políticos, empresarios e intelectuales asociados, "emisario del pasado", como se decía antes. ¿Cuántos morenistas y aliados del Verde y el PT que triunfarán, están involucrados con la maña?

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La historia posterior al cardenismo es un enredo, confirman los videos. 


A ese primero asomando al poder, sumemos esta espléndida exposición que refleja a la izquierda profesional.

Entre el libro que mal comento y la charla aparece un México cuya urdimbre no comprendía, sin importar cuánto paseé su historia y estuve cerca de luchas sociales. 

Seré muy experto en el diario asesinato del deseo y así la vida cotidiana me revela secretos no siempre perceptibles por otros. Pero para la política me descubro como un lelo.

Sí, cierto, estoy más o menos consciente de ello y por eso organizo talleres tras talleres que ilustrando a los demás también me instruyan, llegó tardísimo al conocimiento y atisbo apenas. Imposible remediarlo, ahora o desde el principio. Puro instinto lo mío. 

En consecuencia no envidio a los citados hasta ahora, futuros primeros mandatarios, intelectuales o militantes de carrera, digamos, e incluso puedo despreciarlos, pues deben responsabilizarse por nuestro basuriento país, que construyeron o no lograron combatir según se debía, ocultándoselo a los llanos mortales para usufructo de su propia inteligencia.

El sujeto es el colectivo, quien no vio aquí a Carlitos, Mijaeles, Vladimires, Luxemburgos, Magones, etcétera, abriéndoles caminos. Nos tocaron Toledanos y cosas por el estilo, háganme favor, o Güeros Medranos peor que desconfiables... a veces, solo a veces. 

Como sea, se tenga o no cacumen, la realidad ríe y pasa factura cuando le dedican miradas simplonas. Háganse talleres, siquiera, en un esfuerzo por entender.        

       

jueves, 3 de junio de 2021

Destino, Ecatepec

 En los Cuadernos, Ecatepec es el Santo Lugar.


Ese que se volvió un municipio único por su número de habitantes -el mexicano más poblado- para los años 2000 tenía la mayor tasa mundial en
feminicidios. Sobraban razones y entre ellas, creo, que sus jóvenes mujeres pertenecían a generaciones arrojadas, con formación académica y política, cuyo espíritu quedaba resumido en un grito al cual aludo insistentemente: ¡Queremos todo!

  

Alenté no sé cuántos proyectos que el avance de la 4T desdibujaban, para terminar rindiéndome.

Ahora debo volver. 

-¿A los setenta y cuatro años? -pregunta alguien.

-Y después de muerto -respondo a lo Mero. -¿No sepultaron a mi abuelo en 1950 y aquí sigue, dando lata por el mundo entero? 


 

 

 F:jJf-

 

 

 

 El once ideal

Este Un largo viaje quiere ser ahora cuaderno y no más blog donde apuntar. Si lo consigue -como si necesitara gran cosa para lograrlo, jeje...